
En marzo pasado, se dio un suceso poco visto en el teatro de la capital italiana. Italia festejaba el 150 aniversario de su unificación y se presentaba la ópera “Nabucco” de Giuseppe Verdi, dirigida por el maestro Ricardo Muti. Y al momento de presentarse el famoso “coro de los esclavos”, el teatro entero se estremeció, hacendó suyas las palabras “Oh patria mía, bella y perdida!”





